Saltar al contenido

Dreame D20 Air Plus – El robot que se vacía solo sin pasar de 200 euros

Ficha técnica

  • Dimensiones: 32,5 x 32,5 x 9,5 cm
  • Peso: 2,59 kg
  • Potencia de succión: 20.000 Pa
  • Navegación: Láser LiDAR
  • Modelo programable:
  • Fregado: Sí, mopa plana
  • Depósito de polvo: 220 ml
  • Depósito de agua: 280 ml
  • Autovaciado: Sí, bolsa de 4 l
  • Autonomía: 150 minutos
  • App y control por voz:
  • Mapas interactivos: Sí, hasta 4

Hasta hace nada, pedir robot con base de autovaciado, láser y 20.000 Pa de succión por menos de 200 euros era pedir peras al olmo. O pagabas 400 para arriba, o te llevabas uno de esos robots ciegos que se dan cabezazos contra las patas de las sillas. Y entonces Dreame suelta el D20 Air Plus, que no llega a los 200 euros —lo hemos llegado a ver por debajo de los 180— y a más de uno se le queda cara de tonto.

¿La trampa? Alguna hay, que nadie regala nada. Pero después de trastear con él unos días y de mirar con lupa lo que ofrece frente a lo que cuesta, la sorpresa es lo poco que recorta donde de verdad importa. Te contamos dónde brilla, dónde se queda corto y para quién tiene todo el sentido.

¿Qué encontrarás en esta review?

Primeras impresiones: base compacta y cero complicaciones

Dreame D20 Air Plus review opiniones
Lo primero que se agradece es que la base de autovaciado no es un armario. Con 29 x 20 cm de planta, cabe en el hueco entre el mueble del salón y la pared sin montar el numerito. La sacas de la caja, la enchufas, colocas el robot y la app de Dreame hace el resto en cuestión de minutos.

El robot en mano se nota ligero —2,59 kg— y con un acabado blanco sencillo, sin pantallas ni florituras. Correcto sin más.

Con sus 9,5 cm de alto por la torreta del láser, sin embargo, no es de los más bajos. Si tienes muebles con poco hueco libre, mide antes de comprar: donde no entra, no entra.

Succión Vormax: 20.000 Pa que no son postureo

Los 20.000 Pa de la succión Vormax son la cifra estrella de este robot, y en suelo duro se traducen en pasadas limpias a la primera. Migas, arena, pelo de mascota… lo habitual de una casa con vida desaparece sin que tenga que repetir zona.

En alfombra de pelo corto cumple con nota, ayudado por el aumento automático de potencia al detectarla: nota la superficie y sube la succión él solo, sin que toques nada. ¿Alfombras gruesas? Ahí ya le cuesta más llegar al fondo, como a casi todos los robots de menos de 300 euros, así que si tu casa es un festival de moqueta, apunta más arriba en gama. Aquí ni siquiera hace falta subir de gama para notar el tiro, porque en esta misma franja de precio al Conga M20 de Cecotec ya le cuesta seguirle el ritmo en succión.

Mención aparte para el cepillo doble antienredos: el pelo largo no se le queda hecho una maraña en el rodillo, que es de esas cosas que no valoras hasta que has pasado diez minutos con unas tijeras rescatando un cepillo. Quien convive con melenas largas o mascotas peludas sabe de qué hablamos.

¿Y el ruido? Pues lo esperable en esta categoría: en los modos bajos puedes tenerlo dando vueltas mientras ves la tele sin subir el volumen, y a plena potencia se hace notar. Lo suyo es programarlo para cuando no estás, que para eso está la app.

La base de autovaciado: el motivo por el que este precio es noticia

Dreame D20 Air Plus analisis opiniones
Aquí está el argumento gordo. Cada vez que vuelve a la base, esta le aspira el depósito y lo manda todo a una bolsa de 4 litros que, según Dreame, aguanta hasta 120 días. Con mascotas en casa ese plazo se queda en bastante menos, pero incluso así hablamos de olvidarte del polvo durante semanas.

Y esto importa más de lo que parece, porque el depósito interno del robot es de 220 ml: pequeño. Sin base de autovaciado estarías vaciándolo cada día o cada dos días. Con ella, el depósito pequeño deja de ser un problema y pasa a ser irrelevante. Es la diferencia entre un robot que te ahorra trabajo y uno que te lo cambia por otro.

El fregado: seamos honestos

Toca mojarse, nunca mejor dicho. El D20 Air Plus friega con mopa plana: arrastra un paño húmedo por el suelo, con 32 niveles de agua ajustables desde la app. Para el polvillo fino y para que el suelo quede con sensación de repasado, bien. ¿Manchas secas, pisadas marcadas, zona de la freidora? No es su guerra.

Tampoco hay elevación de mopa en alfombras ni lavado automático: el paño lo quitas y lo lavas tú, y con el depósito de agua de 280 ml toca rellenar a menudo si friegas toda la casa.

¿Es esto un defecto? Depende de lo que esperes. Como complemento al aspirado, el fregado cumple; como sustituto de la fregona, no. Quien busque un friegasuelos de verdad, con mopas giratorias que se lavan solas, tiene que irse a otra liga de precio —el L10s Pro Gen 3 de la propia Dreame, por ejemplo, ya juega ahí. Que la estación además lave y seque esas mopas sola ya es cosa del Dreame L40 Ultra AE, su hermano mayor — y de otro escalón más de precio, claro.

Nosotros lo tenemos claro: este robot se compra por cómo aspira, y el fregado es la propina.

Navegación láser: mapea rápido y no se pierde

El sistema Smart Pathfinder con LiDAR genera el mapa de casa en la primera pasada y a partir de ahí trabaja por rutas ordenadas, habitación por habitación, sin el clásico deambular aleatorio de los robots baratos de hace unos años. Puede guardar hasta 4 mapas, así que sirve para casas de varias plantas.

El mapa además se puede editar a gusto desde la app: dividir o unir habitaciones, ponerles nombre, mandarlo a limpiar solo la cocina después de comer… Ese control por estancias es lo que convierte un robot en una herramienta de verdad y no en un juguete que enciendes de vez en cuando.

Lo que no tiene es cámara con reconocimiento de objetos: un calcetín tirado o un cable suelto pueden acabar enganchados. La solución de andar por casa es la de siempre: recoger un poco antes de que pase, o marcar zonas prohibidas en la app. Tampoco es un defecto exclusivo de la gama de entrada: dentro de la propia Dreame, un L40 Ultra A que cuesta bastante más sigue sin montar cámara.

Batería y día a día: para pisos normales, sobrado

opiniones Dreame D20 Air Plus opiniones
La batería de 3200 mAh da para unos 150 minutos y hasta 140 m² por sesión, y si se queda a medias vuelve a la base, carga y termina lo que dejó pendiente. En un piso normal ni te enteras de que existe el límite.

La app de Dreame va fina: horarios por habitación, zonas prohibidas, niveles de succión y agua, historial de limpiezas… y compatibilidad con Alexa, Google y Siri para mandarle a trabajar sin sacar el móvil del bolsillo. En software no tiene nada que envidiar a robots del doble de precio, y eso en la gama de entrada no era lo normal hasta hace poco.

Un aviso honesto: es un modelo reciente y las valoraciones en Amazon España, aunque apuntan bien —4,3 estrellas—, todavía son pocas. Nosotros hemos contrastado con las primeras pruebas publicadas fuera, pero échales un ojo a las reseñas que vayan cayendo antes de decidirte.

Mantenimiento: lo que te toca hacer a ti

Que la base recoja el polvo no significa mantenimiento cero, así que vamos a lo concreto. La bolsa de 4 litros se cambia cada varios meses —antes si hay mascotas—, y es de las de tirar y poner, sin tocar polvo con las manos; el mismo planteamiento, por cierto, que usa el Roomba Plus 505 Combo en su base, con una bolsa de capacidad parecida.

La mopa es otra historia: se lava a mano después de cada sesión de fregado, y al depósito de agua toca vaciarlo para que no se quede el agua estancada dentro. Nada complicado, pero es tarea tuya, no del robot.

Del resto, lo habitual: sacudir el filtro de vez en cuando, repasar el cepillo lateral y poco más. Todo se desmonta sin herramientas y en un par de minutos está ventilado.

Lo que se queda corto

Dreame D20 Air Plus opiniones
El fregado de mopa plana es la limitación evidente, y no la escondemos: si en tu cabeza «robot que friega» significa suelos brillantes sin tocar nada, este no es tu robot. Paño manual, depósito de 280 ml y cero elevación en alfombras.

Y dos detalles menores para no llevarse sorpresas: los 9,5 cm de altura le cierran el paso bajo algunos muebles donde robots más planos sí entran, y la base solo recoge polvo —nada de lavar mopas ni rellenar agua, que a este precio tampoco era esperable.

El balance: succión seria, fregado de propina

Puestos a resumir, como robot aspirador con autovaciado es de lo más completo que puedes comprar hoy por menos de 200 euros: succión seria, láser que no se pierde, cepillo que no se enreda y una base que te desentiende del polvo durante semanas.

Como friegasuelos, es una propina simpática y punto. Si eso lo tienes asumido, dudamos que encuentres mejor relación calidad-precio en la gama de entrada ahora mismo. Y si no, ahorra para una gama superior con mopas giratorias, porque este no te va a dar lo que buscas.

Nosotros, rondando los 200 euros, le perdonamos la mopa. Por debajo de los 180, ni te contamos.