Saltar al contenido

Roborock Qrevo S Pro – Un robot con mopas giratorias y estación

Ficha técnica

  • Dimensiones: 35 x 35,3 x 9,65 cm
  • Potencia de succión: 18.500 Pa
  • Navegación: LiDAR PreciSense 360°
  • Esquiva de obstáculos: Reactive Tech
  • Batería: 5.200 mAh
  • Autonomía: Hasta 180 min
  • Fregado: Sí, dos mopas giratorias a 200 rpm
  • Autolavado de mopas: Sí, con agua caliente
  • Secado de mopas: Sí, aire caliente
  • Autovaciado: Sí, base multifunción
  • Depósito de agua limpia: 4 L
  • App y control: App Roborock + voz

¿Se puede fregar de verdad con un robot, o seguimos hablando de un paño húmedo que arrastra la porquería de un lado a otro del salón? Llevamos años probando robots que prometen «fregado profundo» y que, en la práctica, se limitan a pasar una bayeta tibia por encima de las manchas. Con el Roborock Qrevo S Pro nos planteamos esa pregunta desde el primer día, un poco escépticos, porque la marca ya nos ha vendido humo alguna vez con adjetivos grandilocuentes en la caja.

No vamos a soltarte aquí una traducción de la ficha técnica que ya tienes dos párrafos más arriba. Esto es lo que da de sí el robot en el día a día, con lo bueno, lo mejorable y algún matiz que en la web oficial no vas a encontrar. Adelantamos algo: en fregado nos ha sorprendido más de lo que esperábamos para su gama, y en succión cumple sin dramas. Las dudas están en otro sitio, y ahí llegaremos.

¿Qué encontrarás en esta review?

Potencia de succión: 18.500 Pa que no se quedan en el papel

Roborock Qrevo S Pro review opiniones
El número asusta un poco al leerlo por primera vez. 18.500 Pa suena a cifra de laboratorio, de esas que solo sirven para ganar en la comparativa de la caja, pero en el uso real se traduce en algo muy concreto: migas de pan, arena de la entrada y pelusas acumuladas debajo del sofá desaparecen sin que el robot tenga que pasar dos veces por la misma zona.

En moqueta y alfombra de pelo corto la diferencia se nota todavía más. El modo automático detecta el cambio de superficie y sube la potencia sin que tengas que tocar nada desde la app. En el modo silencioso no se limita a hacer bulto: sigue recogiendo lo que tiene que recoger, aunque a un ritmo más pausado.

¿El precio a pagar? En el modo más alto se oye. No es un martillo neumático, pero si estás viendo la tele en la habitación de al lado lo notas.

Repasando lo que cuentan otros usuarios que llevan el robot meses, la cifra de 18.500 Pa se sostiene fuera del folleto: coincide bastante gente en que el salto respecto a modelos de gama inferior se percibe sobre todo en pelo de mascota y en arenilla fina, justo lo que peor tragan los robots más baratos. Donde algunos matizan es en el consumo de batería en el modo más alto, que se dispara y obliga a más recargas si limpias siempre a máxima potencia.

Fregado con mopas giratorias: aquí se juega la partida

Este es el apartado que de verdad nos ha hecho cambiar de opinión sobre el robot. Las dos mopas giran a 200 rpm y el efecto se parece más a fregar de rodillas que a arrastrar un trapo húmedo. En manchas secas de café o en pisadas marcadas cerca de la puerta de la cocina, el resultado sorprende para lo que cuesta.

Costaba creerlo hasta ver una mancha de zumo ya seca desaparecer en dos pasadas, sin que nadie frotara con la mano. Ese tipo de detalle es el que marca la distancia con los robots que solo humedecen el suelo por encima. El robot Conga Y100, sin ir más lejos, juega la misma baza de las mopas giratorias y, en esta comparación, se queda un peldaño por debajo.

Y cuando termina, la estación se encarga de todo: lava las mopas con agua caliente, las escurre y las seca con aire para que no cojan ese olor a fregona olvidada. En unas tres horas están listas otra vez. Si tienes mascotas en casa, este detalle vale más de lo que parece: nada de mopas húmedas cogiendo pelo y bacterias en un rincón del baño.

La pega, si hay que buscarla, está en la presión de fregado en zonas muy pegadas a la pared. No hace milagros ahí, aunque tampoco lo pretende.

Navegación LiDAR y esquiva de obstáculos: precisión sin dramas

Roborock Qrevo S Pro analisis opiniones
El sistema PreciSense escanea la casa en cuestión de segundos y traza un mapa que, la verdad, sorprende por lo fiel que es a la distribución real. Detecta paredes, puertas entreabiertas y hasta el hueco bajo las sillas del comedor.

Lo que más nos ha gustado es la esquiva de obstáculos con Reactive Tech: evita cables sueltos, zapatillas y algún juguete olvidado sin necesidad de que despejes la casa antes de encenderlo, que es justo lo contrario de lo que pasaba con los robots de hace unos años. En obstáculos pequeños, el resultado es prácticamente calcado al que ofrece el robot Dreame L10S en un terreno de precio parecido.

Se quedó atascado una sola vez, con un cargador enrollado bajo la mesa del salón. Culpa nuestra por dejarlo ahí, para qué engañarnos.

Estación multifunción: autovaciado, autolavado y secado sin mover un dedo

La base es el verdadero cerebro del sistema, y también su parte más discutible. Es grande, ocupa su rincón y hay que planificar dónde va antes de comprarla, algo que en pisos pequeños puede ser un problema real.

A cambio, te olvidas de casi todo. El polvo se recoge solo en una bolsa que aguanta varias semanas según el uso, las mopas se lavan y secan sin que las toques y el depósito de agua limpia, de 4 litros, da para varias sesiones de fregado sin tener que rellenarlo cada dos por tres. ¿Presume también de base todo en uno el Roomba Plus 575 Combo? Sí, pero con un depósito bastante menos generoso.

El único mantenimiento real que nos ha pedido es vaciar el agua sucia y reponer la limpia cada cierto tiempo, y limpiar el filtro de vez en cuando. Nada que no puedas hacer en tres minutos mientras esperas a que hierva el café.

Autonomía y batería: para pisos medianos sin sustos

La batería de 5.200 mAh aguanta, en nuestras pruebas, en torno a 180 minutos en modo equilibrado. Suficiente para limpiar un piso mediano de una tirada, sin volver a la base a mitad de faena.

Si la tarea es más grande de lo que da la batería, vuelve solo a cargar y retoma exactamente donde se había quedado, sin repetir zonas ni perder tiempo recalculando la ruta desde cero.

En casas grandes o de dos plantas es donde más se nota el límite. No es un defecto exclusivo de este robot —todos los de succión alta pagan ese peaje de autonomía—, pero conviene saberlo antes de comprarlo si tu piso pasa de los cien metros. Para una vivienda mediana, en cambio, sobra batería de largo.

App y control: mapas, zonas y rutinas a tu manera

Roborock Qrevo S Pro opiniones
La app de Roborock sigue siendo de lo mejor del sector, y aquí no iba a ser distinto. Puedes trazar zonas prohibidas, definir el nivel de agua por habitación y programar rutinas distintas para cada día de la semana.

Tiene varios modos combinables:

  • Solo aspirado: para el día a día, cuando no hay manchas que rascar.
  • Solo fregado: útil cuando ya has pasado otra aspiradora antes.
  • Aspirado y fregado a la vez: el que usamos casi siempre, sin complicaciones.
  • Aspirar y luego fregar: para una limpieza más a fondo tras un fin de semana movidito.

Una tarde avisamos de que llegaban visitas con poco margen. Desde el móvil le pedimos que limpiara el salón y la entrada, y cuando llegamos ya estaba todo recogido en su sitio. Se integra también con Alexa y Google Home, así que ni siquiera hace falta abrir la aplicación si no te apetece.

Alfombras y suelos mixtos: elevación automática que funciona

Al detectar una alfombra, las mopas se levantan solas para no mojarla y el robot cambia automáticamente al modo de succión más alto. No hemos tenido que tocar ninguna configuración manual para que esto ocurra.

Con alfombras de pelo corto el resultado es más que correcto; con alfombras de pelo largo o con flecos sueltos conviene marcar zona restringida desde la app, porque ahí sí puede dudar un poco antes de decidir si sube o esquiva.

En los suelos mixtos, tan típicos de piso reformado —tarima en el salón, gres en la cocina, algo de alfombra en el pasillo—, el cambio de superficie no genera cortes raros en la limpieza. El robot sigue su ruta como si nada, ajustando succión y altura de mopa sobre la marcha, y eso, que parece poco, es justo lo que falla en más de un robot de precio parecido.

Lo que se queda corto

Roborock Qrevo S Pro review opiniones
No todo son elogios, y sería raro que lo fueran. La base es voluminosa y, si vives en un piso pequeño, va a comerte más espacio del que esperas en el rincón donde la coloques.

Los depósitos de agua, aunque suficientes para un uso normal, se quedan algo justos si tienes una casa grande y quieres encadenar varias sesiones de fregado sin reponer. Y en los rincones muy cerrados, pegados a patas de silla o esquinas de mueble, el robot deja algo de margen sin fregar del todo.

El precio, que roza los 600 euros, tampoco es una ganga: hay opciones más baratas en el catálogo de la propia marca. Lo que compras aquí es la diferencia entre fregar de verdad y simular que friegas, y para muchos eso vale lo que cuesta.

¿La ficharíamos sin pensarlo dos veces? Sí

Con matices, pero sí. Si lo que buscas es un robot que aspire fuerte y friegue de forma que se note, el Roborock Qrevo S Pro cumple lo que promete, y en la parte de fregado va un paso por delante de casi todo lo que hemos probado en su franja de precio.

No es perfecto: la base pide su espacio, los depósitos podrían dar más de sí y el bolsillo lo nota. Pero si tenías la fregona colgada de la esperanza de jubilarla algún día, este es de los pocos robots que te lo pone fácil de verdad.

Y si dudas entre este y un modelo más barato de la misma marca, la pregunta que de verdad importa no es cuánto succiona uno más que otro. Es si de verdad quieres seguir fregando tú los domingos.