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Roomba 115 Combo – Un robot con LiDAR y base de autovaciado

Ficha técnica

  • Dimensiones: 29,8 x 30,3 x 7,89 cm
  • Peso: 2,15 kg
  • Potencia de succión: 15.000 Pa
  • Autonomía: Hasta 250 min (83 m²)
  • Navegación: LiDAR ClearView
  • Modelo programable: Sí, vía app
  • Función de fregado: Sí, SmartScrub
  • Autovaciado: Sí, bolsa 2,5 L (90 días)
  • WiFi y App: Sí, app Roomba Home
  • Creación de mapas: Sí, hasta 3 mapas
  • Nivel de ruido: 63 dB(A)
  • Depósito de polvo: 0,24 L
  • Detección de obstáculos: Sí, esquiva objetos

Vamos a quitar la pega de en medio antes que nada: el Roomba 115 Combo no lava la mopa solo —eso, en esta familia, queda para su hermano mayor, el Roomba Plus 575—. Tienes que sacarla tú, meterla bajo el grifo, y volver a colocarla. Dicho esto —y ya sabemos que es mucho decir para empezar un artículo— el resto de la ficha compensa ese fastidio con creces, sobre todo si lo que de verdad usas cada día es el aspirado y dejas el fregado a fondo para el fin de semana, con la fregona de toda la vida.

Es la puerta de entrada de iRobot a los robots con LiDAR y autovaciado por debajo de 250 euros, y ahí cumple sin apenas fisuras: succión de 15.000 Pa, un mapeo rápido, una base que te libra de tocar el depósito durante semanas. Lo que no hace, y aquí no hay forma de maquillarlo, es fregar de principio a fin sin que metas mano tú.

Lo que viene a continuación sale de lo que hemos podido probar y de lo que repite la gente que ya lo tiene en casa. Lo bueno, lo que se queda a medias, y algún matiz que no suele aparecer en la ficha del fabricante.

¿Qué encontrarás en esta review?

Succión de 15.000 Pa: el salto que se nota nada más encenderlo

Roomba 115 Combo opiniones
iRobot ha duplicado la potencia respecto a la serie 105 anterior, y ese salto a 15.000 Pa no se queda en el folleto. La primera pasada que le vimos hacer fue en una entrada llena de arena de la calle, y ahí se notó enseguida: donde antes quedaba ese rastro fino que casi ni se ve, ahora no queda nada.

Trae cuatro niveles de potencia, y los reparte solo según lo que pisa: sube en cuanto detecta una alfombra, baja en parquet para no meter tanto ruido de fondo. En el nivel más alto va a todo trapo, como casi todos los robots de esta gama, pero no hasta el punto de que tengas que salir de la habitación.

Donde de verdad se gana la partida, y donde coinciden casi todas las opiniones de quien ya lo tiene, es con el pelo de mascota. Se lleva especialmente bien hasta con el pelo enredado en los bordes de las alfombras, que suele ser la pesadilla de cualquier robot de gama de entrada. En una casa con mascotas, probablemente sea el argumento que más pese. ¿Basta para decantarse por él y no por el robot Xiaomi X20 Pro, que se mueve en la misma franja de precio? Si hay pelo de por medio a diario, diríamos que sí.

Navegación LiDAR ClearView: mapea rápido y esquiva casi todo

El sistema LiDAR ClearView es de lo mejor que trae este robot para el precio que pide. Mapea una casa completa, con hasta tres niveles distintos si vives en un dúplex o algo parecido, en menos de diez minutos (menos de lo que se tarda en hacerse un café, la verdad). Y eso, para un robot de esta franja, no es moco de pavo.

Una vez tiene el mapa, la navegación transmite confianza. Traza líneas ordenadas y esquiva bien cables, zapatillas o algún juguete tirado por el suelo sin quedarse atascado, que es justo lo que más repite quien lo usa a diario.

No es infalible. Ningún robot lo es. Pero los atascos son la excepción, no la norma.

Desde la app puedes marcar zonas prohibidas, elegir habitaciones concretas para limpiar y guardar el mapa para las siguientes veces. Nada revolucionario si ya has tenido otro robot con LiDAR. Pero si vienes de uno con navegación aleatoria, el cambio se nota desde el primer día.

Base AutoEmpty: hasta 90 días sin tocar el depósito (con un pero antes)

Roomba 115 Combo opiniones
La base es, junto a la succión, el argumento más fuerte de este Roomba. Con la bolsa AllergenLock de 2,5 litros, iRobot promete hasta 90 días sin necesidad de vaciar nada. Es de lo más valorado por quienes ya lo tienen: te olvidas del polvo durante semanas, sin más. La bolsa, además, sella el polvo por dentro, así que te ahorras la nube que sueltan otros sistemas de autovaciado al abrir el compartimento para cambiarla. Las siete semanas de bolsa que aguanta el Roborock Qrevo S5V ya estaban bien; aquí el margen es todavía mayor.

Ahora bien, hay un matiz que conviene contar antes de que te lleves una sorpresa: el depósito interno que lleva el propio robot antes de vaciarse en la base es pequeño, 0,24 litros, y en casas con bastante suciedad o con mascota se nota que va justo entre pasada y pasada.

No es un problema grave: la base hace su trabajo. Pero sí es una de las quejas que más se repiten en las reseñas de compradores.

El ciclo, en la práctica, es sencillo: el robot llena su depósito pequeño, vuelve a la base, se vacía en la bolsa grande, y sale otra vez. Tú apenas intervienes. Lo único que tienes que recordar de vez en cuando es cambiar la bolsa, y con 2,5 litros de capacidad da para bastante margen.

Fregado con SmartScrub: limpia de verdad, pero la mopa te toca lavarla a ti

Aquí es donde el Roomba 115 Combo deja claro que es un modelo de entrada, no uno tope de gama. Tiene tres niveles de intensidad de fregado y una función, SmartScrub, que añade un movimiento extra de restregado cuando detecta una mancha resistente. Funciona: en manchas secas de comida o pisadas marcadas, se nota que insiste más de lo habitual.

También incorpora zonas de no fregado configurables, así que puedes decirle que ni se le ocurra acercarse con la mopa húmeda a la alfombra del salón. Se agradece, y no todos los robots de este precio lo incluyen.

El problema llega después de fregar. La mopa se lava a mano, no en la base: el lavado y secado automático es cosa del hermano mayor que mencionábamos al principio. Es la queja que más se repite entre quienes lo tienen, y con razón: te libras de vaciar el depósito de polvo durante meses, pero cada pocos días tienes que acordarte de sacar la mopa y meterla bajo el grifo tú mismo, como en los tiempos en que fregar significaba mancharse las manos.

Diseño compacto: 7,89 centímetros para colarse donde otros no llegan

Roomba 115 Combo opiniones
Con solo 7,89 centímetros de altura —un 25 % más compacto que la serie 105 anterior, como si se hubiera puesto a dieta— este Roomba se cuela bajo muebles bajos donde muchos robots de su tamaño ni se lo plantean. Bases de sofá, camas con poco hueco, la parte baja de algún mueble de cocina.

No es un dato menor si en tu casa hay zonas donde antes tenías que apartar muebles para limpiar.

Entra, hace su trabajo, y sale sin que muevas ni una silla.

Autonomía y modo simultáneo: aquí es donde se resiente

En aspirado solo, la autonomía cumple sin sustos: da para una vivienda de tamaño medio sin volver a la base a mitad de faena. ¿Y si quieres aspirado y fregado en el mismo pase? Ahí es donde el asunto se complica.

La autonomía baja de forma notable en el modo simultáneo, y es una de las pegas que más repiten los usuarios que lo exigen a diario en casas algo más grandes. No es que se quede tirado a medio salón, pero en superficies amplias puede necesitar una recarga de por medio para terminar el recorrido completo.

Si tu casa es de tamaño medio o pequeño, seguramente ni lo notes. Si es grande y usas el modo dos en uno cada vez, es algo a tener en cuenta antes de decidirte.

Frente a la competencia: el Xiaomi X20+ y el hermano pequeño de iRobot

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El rival más directo en precio es el Xiaomi Robot Vacuum X20+, que alrededor de 275 euros y ofrece LiDAR y autovaciado en una propuesta muy parecida sobre el papel. La diferencia gorda está en la base: el X20+ lava y seca la mopa solo, justo lo que le falta a este Roomba. Si el fregado sin intervención es lo que más te importa, ahí tienes la alternativa, con algo más de presupuesto de por medio.

Dentro de la propia gama de iRobot está el Roomba 205 DustCompactor Combo, que se queda por debajo de los 200 euros. Mantiene el LiDAR pero baja la succión hasta los 7.000 Pa, así que si tu casa tiene poca mascota y suelos que no acumulan mucho, puede bastarte y te ahorras unos euros. Si la succión es tu prioridad, el 115 Combo justifica el escalón de precio que hay entre ambos.

Visto así, el 115 Combo queda justo en medio: por encima del hermano barato de la propia marca en potencia, por debajo del Xiaomi en fregado sin intervención manual. Cada uno tiene su hueco según lo que prioricen tus suelos.

¿Cumple lo que pide? Sí, con matices

Sí, si lo que buscas es entrar en el terreno del LiDAR y el autovaciado sin pasar de los 250 euros, y no te importa lavar tú la mopa cada pocos días ni vaciar un depósito interno algo justo. En ese escenario, la succión de 15.000 Pa y la navegación de este Roomba están por encima de lo que suele dar su rango de precio.

No, si el fregado automático de principio a fin es una condición que no piensas negociar: ahí el Xiaomi X20+ hace mejor los deberes por algo más de dinero. A estas alturas del artículo ya te imaginas hacia dónde va esto: el 115 Combo no pretende ser lo más completo del mercado, y en eso es honesto consigo mismo. Pretende ser una buena puerta de entrada. Y en eso cumple de sobra.